YOSOYNOSOTRAS IX

Revista Digital Año II,  GRO-CDMX, México   Feb-Abr, 2024

Mujeres en las Artes

“ Las quemas las hacen los hombres, chiquita. Siempre nos quemaron. Ahora nos quemamos nosotras. Pero no nos vamos a morir: vamos a mostrar nuestras cicatrices.”
― Mariana Enríquez, Las cosas que perdimos en el fuego

País incómodo

“Tenía el aspecto que tienen los lugares donde ocurrió algo malo: un aire de expectativa.”
― Mariana Enríquez, Nuestra parte de noche

Foto. Sofía Alvarado, Canadá 2023.

EDITORIAL

Un buen comienzo de año, de ciclo, de vida tengan todxs ustedes. Gozamos invitándolas a leer y a participar de las Artes Hechas por Mujeres en este número, pero antes, les cuento que el último tercio de 2023 para Yosoynosotras estuvo lleno de propuestas literarias, musicales y plásticas. El primer goce colectivo fue el concierto de 20 años de trayectoria artística y resistencia poética de Mare Ardvertencia Lírika – en portada- originaria de Oaxaca y con genealogía zapoteca,  el 30 de noviembre llevó al público, mayoritariamente femenino en el Foro Hilvana al norte de la CDMX, a reencontrarse con sus versos, ritmos urbanos, cumbieros y hasta electrónicos, con Xingonas y de son huasteco, con Ceiba Kuikani, como invitadas. Todas las canciones fueron bailadas, cantadas y aplaudidas, mis favoritas: Incómoda y Luciérnagas. Sus hermosos mensajes fueron: Consuman arte hecho por morras, hagamos redes entre artistas y a desobedecer al sistema que oprime nuestros procesos creativos y corazones, llámese patriarcado o capitalismo. El segundo goce importante más personal, digamos, fue en el MUAC, la artista plástica colombiana Beatriz González comparte Guerra y paz: una poética del gesto para hacer una crítica a los procesos políticos de la época latinoamericana más recalcitrante por sus dictaduras, pero también de la desaparición forzada vigente, el racismo, la homofobia, los sectarismos y crímenes de estado como el que ocurre hoy en Palestina, los formatos son tan diversos como la experiencia visual, me encantó la cama y me conmovió el cuarto en réplica de humanos transportando cadáveres. Por otro lado, la instalación sonora multicanal Desde el algoritmo armónico de Laurie Spiegel es estimulante y genial, la sala destinada para la obra es bella y cómoda, los resultados en la cuerpa y en la mente inexplicables, no se las pierdan, estarán hasta el 30 de junio y 17 de marzo, respectivamente. Los otros eventos maravillosos de los que participamos fueron en Zihua, a comienzos de año me fui con el árbol sagrado a un Bazar Artístico promovido por la artista visual Arantza Sánchez -también en portada- en el ZIKA (Zentro de Investigaciones Kosteño Artísticas), ella y un grupo de artistas jóvenes de la Bahía armaron un set para compartir poesía, gráfica, libros, tatuajes, bordado, serigrafía y hasta standup. En la misma línea que Mare, promovimos el consumo de arte local contemporáneo, sin folclorismos decimonónicos o competencia estética, puro convite y ternura radical. Se estarán repitiendo estos bazares en ese nuestro ahora “pueblo mágico”. El otro eventazo creativo fue la presentación del libro digital Mar de infancias una antología coordinada por Sofía Alvarado, colaboradora asidua de esta revista y cuyas autorxs Romina y Gabriela Niño, Jack  Salamanca, Arnoldo T y yo, narramos experiencias que marcaron nuestra niñez, en su crisol amoroso y traumático, como el de cualquier humanx. Se hará la presentación del texto impreso, próximamente, estén pendientes. De regreso a la ex Tenochtitlan, fuimos a celebrar los 50 años de la Cineteca Nacional el miércoles 24 de enero con funciones gratuitas y con Lila Avilés y su segundo largometraje: “Tótem” un drama inteligentemente contado por la mirada de la pequeña Sol de siete añitos, sus tías Alejandra, Esther y una familia entera, una enfermera que se sobrepone a la muerte y los extenuantes cuidados, esos que casi siempre están a cargo de las mujeres. El último de enero pero, no por eso menos hermoso y gozoso evento artístico al que asistimos fue un Concierto Híbrido: poesía en Ñuu savi –mixteco- y blues,  Natsiká (el viaje) la poeta Celerina Sánchez y el artista múltiple Víctor Gally nos pusieron la piel chinita con la fusión rítmica de la lengua de la lluvia y el sonido de la armónica creando una atmósfera sutil, festiva, bellísima; mis piezas favoritas:  Seré yo y la pieza homónima del concierto, todo esto en el Museo del Chopo UNAM, con mucha generosidad además, recibimos un disco de creación musical contemporánea en lenguas originarias, quienes asistimos al recinto. Gracias por tanto creadoras, escritoras, cineastas, en breve les presentamos a otras, descúbranlas.

Esta novena edición y después de un par de años de ausencia, incluye a colaboradoras asiduas y nuevos talentos; nos da muchísimo gusto contar con ellas y seguir invitando a que participen con Nosotras, no dejen de revisar la convocatoria para el siguiente número. En la sección Ancestras, Ana Alicia Cubillo parafrasea a los trabajadorxs de la construcción para anunciar a sus vecinxs, familiares y amistades, que está haciendo Su Casa, que va a incomodar a muchxs con estruendos, movimientos, demoliciones y que no hay marcha atrás, construye Su lugar seguro, es Su vida, Su derecho; y con ella presentamos a dos arquitectas mexicanas, genias de los espacios públicos y privados, Gabriela Carrillo y Rozana  Montiel. El segundo texto, que pertenece a la sección Desmesura de las Voces y los Viajes, es una entrevista breve que le hicimos a Beatriz Cadena, artista interdisciplinaria y creadora en stop motion, es originaria de Chenalhó, Chiapas e invita a jóvenes bilingües a que resistan y expongan su poder creativo a pesar de la visión occidental y urbana. Nos presenta a su vez a Rita Basulto, una cineasta tapatía a quien admira, compartimos su biografía para reconocerla.  El texto de Gabriela Niño por su parte, plantea el viaje que muchas mujeres seguramente han deseado tener Una bocanada de aire, para lidiar con el hastío cotidiano; de ahí que compartamos las trayectorias de 3 viajeras nacionales que, no sólo han viajado solas, sino que han encontrado formas de acercarnos a sus destinos, a sus experiencias e incluso volcado un hobbie en una ocupación remunerada. En De amores románticos y no románticos también, Alexia Ramírez Hernández nos obliga a volver a memoria y, al público joven, a reconocer aspectos cruciales de la amistad, del amor y la identidad que, en un contexto diverso y “democrático” como el nuestro es necesario expresar y normalizar. Al Patricio por el contrario, sacude, rebela una condición que muchos hombres ejercen sobre las mujeres, seguimos con altos índices de violencia intrafamiliar que anteceden feminicidios, el personaje de su pieza poética desarrolla una autoreflexión, el título, una ironía.  La tercera expresión de amor en la revista también tiene que ver con la infancia y el autociudado, Alejandra Guzmán – otra Guzmán, no la que imaginaron- se escribe a sí misma una carta, se sugiere, se despide, se prepara para lo que habrá de venir en un lenguaje muy amoroso, ojalá nos habláramos más a nosotras mismas así. Podríamos replicar varias veces ese ejercicio. Bertha Zamora escribe un poema de rebelión a un mandato que heredamos desde las abuelas, nos toca decirles a ellas con ternura que hablando, diciendo lo que piensan se ven hermosísimas. En ese sentido, Nadia López García, Clemen Villamizar, María Sojob y Flor Molina son presentadas por algunxs estudiantes de la Maestría de Desarrollo Cultural (CEPEM), exponiendo sus voces y obras, vislibilizando su talento multidisciplinario, retando la visión colonial y hegemónica de las artes en las que se desarrollan. La sección de Búsquedas  incluye un ensayo relacionado con la defensa de los Territorios Cuerpo y Tierra, Zulema G Reyes -es definitivamente muy extraño escribir de mí en tercera persona- recupera los textos de Lorena Cabnal, Aura Cumes y María Lugones para abordar conceptos tan complejos como el despojo, los derechos territoriales, las organizaciones campesinas de mujeres y para cuestionar algo que parece que se nos viene dado históricamente ¿qué es ser mujer?. El poema de Ynir secunda la sección para expresar con la fuerza de la palabra y de la naturaleza transformada en un monstruo mítico, uno que se ha manifestado de a poco en forma de pandemia, terremotos y huracanes, habrá que renunciar al antropocentrismo antes de que sea tarde. Cierra con broche de oro y muy en el tenor de las secciones anteriores Chepi Patricio con un poema brutal, con preguntas serias sobre la desigualdad interseccional, el deterioro ambiental y la migración, esta «ciudad de todos» envuelta en su contradicciones, hace de Experiencias Zankas un torbellino de emociones y deseos de permanente ambigüedad ¿cómo no desear irse, cómo no desear partir?

Agradecemos también a quienes nos compartieron fotografías e ilustraciones: Ismen Sánchez, Alejandra Sandoval, Ynir, Sofía Alvarado, la Zu y a quienes citamos agradecemos sus imágenes y creatividad, vayan a los sitios de las creadoras par favaaaar.

Bienvenidxs sean, pásenle a leer.

ANCESTRAS

Mujer en construcción, disculpen las molestias

Ana Alicia Cubillo

Siempre me decían que yo podía construir en ese terreno lo que quisiera, sólo que no sabía qué, ni cuándo ni cómo. Tal como lo heredé se quedó, un terreno árido, seco con aquélla casa estéril de más de 30 años, una triste fachada gris, rígida, hecha sobre todo de rejas, las ventanas tapiadas, varias cerraduras por dentro y por fuera, paredes altas, altísimas hechas con base en prohibiciones y no’s, a veces míos, a veces de mis abuelos, o de los abuelos de ellos, ni cómo saberlo.

Yo no me atrevía a explorar el terreno, menos a conocer la casa, escuchaba rechinar las puertas, llorar al viento que alcanzaba a entrar, era tan tétrico que en verdad me huían las ganas de conocerla, menos de habitarla. Viví por mucho tiempo hacinada en una esquina, conteniendo la respiración para no hacer ruido y despertar a las almas en pena. Me entretenía siempre fuera de ella, me busqué trabajos exhaustivos, para apenas llegar medio muerta a dormir a mi rincón, me buscaba misiones de rescate afuera, afuera, siempre afuera. Una tristísima supervivencia.

Un día sencillamente ya no pude más, empezó a poblarme una extraña necesidad de conocer la casa, de caminar su terreno y empecé a soñar locamente con habitarla. Eso seguramente fue, es y será el mayor atrevimiento de mi vida.

Foto. Agustín Espíndola, Terrenos Baldíos 2020.

Así que decidí conocerla, reconocerla, correrla y recorrerla. Poco a poco entrar en todas sus habitaciones.

Noté que le faltaba luz a causa de las gruesas telas que lo protegían todo, o lo ocultaban todo, pero ¿de qué se protegía? ¿qué se ocultaba? o ¿de quién?

Supe que, si quería vivir ahí, sería necesario remodelarla.

Pensé en pintar y amueblar, digamos darle una manita de gato. Algo sencillo y económico para que sea rápido, con que se vea bien para las fotos me basta, pensé. Pero aquello era imposible, las paredes se caían a pedazos, los pisos se hundían y no había pintura que cubriera todas esas costras de dolor y odio. De muerte disfrazada de vida.

Empecé a mirar los sótanos fríos y oscuros, abrí cientos de cajas llenas de historias, quejas, resentimientos, rencores infectos y contagiosos, traiciones de otros, recuerdos de familia… olvidos de familia; en fin, caminé por mi propia destrucción y de mi historia. Ahí yacía todo lo que yo creía ser, lo que creí que otros querían que fuera, lo que supuse que mi familia necesitaba. Todo lo que un día acepté como verdad incuestionable. Mi identidad.

Me arriesgué a entrar en casi todas las habitaciones, lúgubres, inhóspitas. Muchas cosas dejadas para después, para cuando hubiese tiempo, para cuando la vida no se tratase sólo de comer hoy y medio seguir desplazándose hacia la muerte. Cuántos olvidos, omisiones, perdones listos pero no pedidos, llanto, mucho llanto.

Noté que había cosas mías revueltas con cosas de algún otro, quien también vino a dejarlo aquí, como si en sus propias casas no hubiera espacio para tanto. Entonces vinieron a dejar retazos a mi casa vacía. Eso pasa todas las veces, cuando alguien es dueña de una casa, pero no la reclama, no la recorre, no la reconoce como suya; sencillo para los demás venir a dejar toneladas de basura, maletas repletas de creencias propias, dolores, emociones putrefactas que a su vez se vuelven mandatos, imposiciones, guiones de vida, infiernos.

Reuní el coraje para soportar un derrumbe, tirar todo menos los cimientos. Valores que sí aportaban a la reconstrucción. Columnas que me arraigaban a mi origen y que me permitían plantarme bien en la tierra. Los estudié con cuidado.

Juro que traté de no molestar a vecinas y vecinos, traté de no hacer demasiado ruido, pero fue imposible. Aquello sacudió todo como un terremoto, algunos cercanos se llenaron de pánico, se sintieron en peligro ante tantos destrozos,  horrorizados por mi terquedad de cambiarlo todo. “Agradecida deberías de estar, se te dio una buena casa”. Otros trataron de convencerme de lo costoso, molesto e inútil, pero seguí, de cualquier modo, ya no tenía dónde vivir. El rinconcito en el que me refugié por años había desaparecido en el derrumbe; no había vuelta atrás. O me construía algo nuevo y habitable o no tendría dónde seguir sobreviviendo.

Yo no había creado los planos de mi nueva casa, sólo sabía que la quería cálida con una ventana desde donde se viera el amanecer, que tuviera jardín para poner muchas flores y un árbol, quería que me visitaran los colibríes, una cocina grande para preparar bastante comida e invitar a mis amores a una buena fiesta. Se me habían ocurrido cosas geniales, soñaba y miraba mi terreno, todo en derrumbes con agujeros profundísimos y montañas de escombro.

Foto. Rafael Gamo, Casa Zilin 2023, gabrielacarrillo.mx

Me tranquilizaba pensar que, en algún momento, terminando los menesteres de la demolición, quedaría terreno libre para construir, pero ¿Qué? ¿Con qué? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Con qué materiales? ¡Qué difícil! ¿Por dónde se empieza?

Con el tiempo y mucho esfuerzo pude iniciar un proyecto, paredes sólidas pero suaves, ventanas enormes que miran hacia afuera y dejan a otras mirar hacia adentro. Que la luz vaya y venga por todas partes. Que haya un sitio para el fuego, para el aire, para las lágrimas y las carcajadas. Que tenga una puerta muy ancha, para dejar entrar y  salir, no demasiadas cerraduras, no me gusta sentir que puedo quedarme atrapada dentro, perder la libertad de conocer otras casas, alguna playa o corazón. Elijo que sea segura sin ser una cárcel.

Va siendo más Mi Casa cada vez, Mi Yo va siendo más mío. La obra se ve que va a durar toda una vida o quizá muera y se quede incompleta, eso no me preocupa, al menos ya no duermo en un lúgubre rincón. Descubrí las almohadas, los espejos y las caricias. Eso es una ganancia enorme.

Todavía removí los escombros un par de pares de veces más; así son los caminos que llevan hacia adelante, también te llevan al lado y a veces para atrás.  De pie otra vez sobre el montículo de escombros: a repasar y rebuscar. A lo mejor algo que faltó por entender, mirar o comprender, a lo mejor algo habría evitado la demolición total. Y así se van las tardes que suman meses, y sigo removiendo tierra y cal, voy de nuevo a empolvarme toda porque sé que en el pasado no hay nada para mi.

Pero ¡nada de castigos! las veces que sean necesarias, las horas que sean necesarias, las vidas que sean necesarias.

Esta es mi única verdad, tenía un campo abierto poblado por los pedazos de lo que yo no era de todos modos ¡Cómo me resonaba eso en la cabeza! Lo que tenía era lo que yo ya no quería ser y una obra en construcción por delante, muchos sueños, poco financiamiento y una extraña esperanza que no sé de dónde venía, de lograr algún día ver en pie un árbol hogar de colibríes, una mesa servida y mi alma buscadora viendo el amanecer desde ese sitio, mío muy mío, con cimientos de pasado asimilado, pero blanca y abierta a la vida.

Mientras tanto, disculpen las molestias, que esta mujer está en construcción.

Ana Alicia Cubillo. Sigo buscando mi verdadera voz. Agradecida con la Vida por infinitas razones. En construcción. Leo por curiosidad, escribo para cambiar de piel, a lo salvaje. A veces la vida me permite ayudar a otros con mi profesión de contadora, otras veces simplemente abriendo el corazón y compartiendo todo lo que salga de él. Yo no escribo para vivir, escribo para no morir.

Dos Arquitectas Mexicanas

La editora

Por que los espacios y las casas también son nuestras, ya no para barrer y limpiar, sino para diseñar, construir y crear. Conoce a dos genias de una de las artes más antiguas del mundo.

Gabriela Carrillo egresó de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en 2001 con mención honorífica, recibió el Premio CEMEX, en la categoría de Impacto Social, el Premio Obras, en la  de Interiorismo (2013) y la Medalla de Plata en la XIII Bienal de Arquitectura Mexicana, así como  el Emerging Voices Award (2014). Además, en 2017 fue reconocida como la arquitecta del año por parte de la Architectural Review en Londres. Obtuvo la Cátedra Federico Mariscal, el máximo reconocimiento a la práctica profesional otorgado por la Facultad de Arquitectura de la UNAM; la Médaille d’OR de la Academia Francesa de Arquitectura y el Architectural Digest México en 2020. Fue miembro del Sistema de Creadores de Arte, y desde 2021 lo es de la Academia de Arquitectura de México, en el capítulo Ciudad de México. Entre sus obras están los Juzgados de Pátzcuaro, Michoacán, el Centro Académico y Cultural San Pablo, en Oaxaca y la Sala para Personas con Discapacidad Visual, que está en el interior de la Biblioteca José Vasconcelos en la CDMX. https://gabrielacarrillo.mx/

Foto. Yoshihiro Koitani, Casa de Música, Nacajuca Tabasco, México 2021, gabrielacarrillo.mx

Rozana Montiel estudió arquitectura en la Universidad Iberoamericana, tiene una Maestría en Arquitectura, Crítica y Proyecto por la Universitat Politécnica de Catalunya UPC-Barcelona. Publicó UH: Espacios Comunes en Unidades Habitacionales en 2018 por Arquine. Tiene un abundante trabajo interdisciplinario relacionado con proyectos arquitectónicos de democratización social y cuidado del ambiente en espacios liminares del Estado de México, Morelos, Veracruz, entre otros, además de obras vanguardistas que han sido publicadas en diversas revistas de arquitectura y exhibidas en México, Italia, España, Francia, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y China. También ha presentado proyectos en distintas ediciones de las bienales de Venecia, Sao Paulo, Rotterdam y Lima. Es actualmente miembro del Consejo Editorial de la Revista de Arquitectura Arquine. En el 2020 impartió el taller “Abundant scarcities” en Cornell University NY y en el 2021 en la Facultad de Arquitectura del Estado de Kent. Uno de sus bellísimos proyectos es Casa en Ocuila, una casa-habitación de 50 m2 con gran espacialidad generada por el techo a dos aguas, una escalera (hechos con polín de madera reciclado) un tapanco que habilita un cuarto separado para los hijos y que provee de doble altura al comedor, con orientación sur que genera comodidad térmica y una cocina circular externa para un fogón de leña. https://rozanamontiel.com/estudio/

Foto. Jaime Navarro, Casa en Ocuilan, Edo.Méx, 2018 https://arquine.com/obra/casa-en-ocuilan-l-rozana-montiel/

   

DESMESURA DE LAS VOCES      Y LOS VIAJES

¿Quién es Bety?

La editora

En esta desmesura de voces nos encontramos con la de Beatriz Cadena, escritora, actriz y creadora de stop-motion, es Licenciada en Comunicación intercultural por la UNICH y actualmente Directora del Colectivo Artístico Mujer de Sur. Obtuvo el Premio Estatal de la Juventud Chiapas 2020, en la categoría fortalecimiento a la Cultura Indígena, así como el reconocimiento 2021 “Del Corazón a la Tierra” a Mujeres Indígenas Destacadas del mismo estado; también fue ganadora del segundo Lugar en el Concurso Nacional de Fotografía del INMUJERES “Mujeres Rompiendo Estereotipos” en 2022. Aquí su palabra, gracias por la entrevista.

1. ¿Cómo te acercaste a las artes en general y a las artes visuales en particular?

Mi primer acercamiento con las artes fue cuando me invitaron a formar parte del primer taller para escritura de literatura en la Unidad de Escritores Mayas, posteriormente, en la preparatoria teníamos una materia llamada Comunicación y es ahí que me doy cuenta que me gustaba mucho la realización de materiales audiovisuales y decidí estudiar comunicación intercultural.

2. ¿Qué querías estudiar cuando eras pequeña y cuándo hiciste el giro a la creación artística, cuál fue tu primera obra?

Mi primera opción siempre fue animación digital o gestión cultural pero las posibilidades económicas no me lo permitieron. Mis primeras obras fueron poemas en mi lengua materna, la batsik’op (tsotsil), que fueron publicados en la antología Nido de Cuervos.

Foto. Archivo de la Artista, 2022

3. ¿Quiénes y cómo alentaron tu dedicación a las artes visuales?

Nunca hubo una figura que apoyara mi interés por la creación visual, hasta que pudieron ver mi trabajo y se dieron cuenta que era valioso, principalmente mi familia, mi madre y mis hermanos.

 4. ¿A qué dificultades te has enfrentado como artista mujer, artista joven y artista bilingüe?

El que por ser mujer joven crean que no tengo la capacidad creativa y cuando se enteran que soy una persona perteneciente a una comunidad originaria crean que soy una persona que no tiene la capacidad de dirigir equipos de trabajo.

5. ¿Quiénes son tus referentes artísticos en el cine, en la  producción audiovisual o en alguna otra disciplina, de quién eres fan?

Principalmente los creadores de la serie animada Pingu, Otmar Gutmann y Erika Brueggemann, era a lo que teníamos acceso en la comunidad, a través de la televisión; posteriormente Hayao Miyazaki por la manera en que se estructuran las historias, también Guillermo del Toro y actualmente soy fan de Rita Basulto 

6. ¿Por qué elegiste el formato de stop-motion para expresarte?

Yo quería estudiar animación digital pero desde la comunidad no se podía tener ese sueño y materializarlo, mucho menos con carencias que se vivían, luego en la carrera de comunicación tuve acercamiento a esta forma de animación y me puse a indagar en el tema hasta que, posteriormente, logré crear mis primeros cortos.

7. ¿Cómo fue tu paso por la Gestión Artística y Cultural en San Cristóbal y cómo se ha visibilizado tu obra y esa gestión en Zinacantán?

Visibilizando que existen mujeres de pueblos originarios capaces de gestionar y crear ambientes en donde el arte sea nuestro primer objetivo, en mi comunidad me reconocen como una mujer que ha logrado llegar a espacios importantes e incluso las demás juventudes me ven como una posibilidad para confiar sus ideas y materializarlas.

8. ¿Qué recomendaciones harías a las artistas visuales emergentes de pueblos originarios en los Altos de Chiapas y de México en general?

Que nunca dejen de soñar, que cuando les digan que no, no se detengan, que si les cierran una puerta, se metan por la ventana o creen un elevador, que siempre recuerden sus raíces y que todo lo que hagan sea desde el corazón.

9. ¿Cuáles son los 3 problemas más importantes con los que tiene que lidiar una artista visual en la industria y cuáles son tus recomendaciones para lidiar con ellos?

La falta de apoyo a creadores independientes y también el desconocimiento de cómo acceder a ellos, como creadoras podemos ser capaces de generar estrategias para poder tener acceso y sobre todo estar preparadas para hacer los proyectos; y finalmente, el no hacer equipo con las y los demás creadores de las comunidades, quiero decir, el hacer redes nos permitirá llegar más lejos, incluso fortalecernos con la diversidad de aprendizajes.

10. ¿Cuál es el mensaje final (en tu lengua materna si así lo prefieras) que les envías a las tsebetik que quieren dedicarse a las artes en Chiapas?

No tengan miedo, al final la vida se encargará de acomodar lo que nuestro corazón desea.

Foto. Archivo de la Artista 2023

La mención

Rita Basulto (Guadalajara, 1973) estudió Pintura en la Escuela de Artes Plásticas y más tarde la Licenciatura en Artes Audiovisuales en la Universidad de Guadalajara. Participó en más de veinte exposiciones como pintora. Fue codirectora con Juan José Medina del largometraje El octavo día de la creación (2000); realizó la animación de Desierto adentro (2008), de Rodrigo Pla; dirigió Lluvia de ojos (2012) y Zimbo (2015), este último, de nuevo, junto a Juan José Medina.  Ganó 4 premios Ariel. Zimbio además el Premio Mayahuel del Festival de Guadalajara. Eclosión (2019) es una obra con la que consiguió nominación al Ariel a Mejor cortometraje de animación. En 2023 llevó Humo, al Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy. Hoy es la artista mexicana con mayor trayectoria en animación especializada en stop motion, arte y fotografía, integrante de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS) en Estados Unidos. Uno de los proyectos más importantes en los que ha participado: Pinocho, de Guillermo del Toro.

“También dicen que el amor envejece en forma de gratitud.

Así que le estaré agradecida a cualquiera que me haya hecho amar,

incluso si no me hubiese amado.”
― Margarita García Robayo, La encomienda

Una bocanada de aire

Gabi Niño

Estoy a punto de arrepentirme, creo. Prefiero seguir acostada. Hace frío. El camión sale en cuatro horas, la pequeña maleta para tres días estuvo lista desde hace un mes. Nos organizamos con las muchachas para ir a la Basílica a ver cómo son las peregrinaciones en esta fecha. Pero hoy, llegado el día, no siento ganas, es decir no tengo ganas de nada, sólo de seguir en cama y tomarme un chocolate caliente.

Octavio me saca de mis friolentas cavilaciones con sus exigencias matutinas, quiere desayunar y que le deje lista la ropa que usará durante estos días que no estaré, la comida con etiquetas para que no se vaya a confundir y se coma lo del sábado el domingo ¡por dios! ¡qué agobio!

Me levanto, me meto a bañar, termino de guardar una chamarra y una bufanda en la maleta y miento diciéndole que el camión sale en 2 horas. Él, como siempre, solo me mira.
Durante el viaje a la Capital, sólo puedo sentir mi cansancio y hastío hacia casi todo, creo más bien que le llamaría Decepción. Espero llegando, mi estado de ánimo sombrío y aunado a este frío que siento, cambie; cuando me reúna con mis amigas, mi hermana y logre pasar unas tardes ligera, ligera de todo, ligera de él, ligera para mí.

Foto.  BatErdene, Pinterest. com 2022

La llegada a la Basílica fue abrumadora: el bullicio, tanta gente, mujeres y hombres haciendo sus mandas, peregrinaciones interminables, niñas y niños llorando, olores mezclados con sudor, comida, gasolina.  Me pregunto ¿por qué o cómo tan grande es la fe para venir hincados durante tantos kilómetros? ¿será que la Virgen nos escucha a todos? El frío de nuevo, los baños lejos. Siempre que llego a algún lugar nuevo o aglomerado, lo primero que ubico son los baños ¡siempre quiero usarlos!

Le avisé a mi hermana que iría al sanitario, que tardaría un poco, asumiendo que habría una fila enorme para entrar. Y sí, asumí bien, pero lo segundo que vi cuando caminaba hacia mi destino fue a Él. Estaba parado, recargado en un muro con un sombrero y un suéter de lana. Supuse que no tendría frío y pensé: me gustaría estar entre sus brazos, calentándome, con una taza de chocolate.

Rápidamente borré ese pensamiento de mi cabeza. Pero qué pensaría Octavio, ni me había acordado de su existir.
Y así inesperadamente, en la romántica fila del baño Él se me acercó, mientras ésta avanzaba, hablamos un poco de todo, el clima, el 12, el origen, de nada pues.  Cuando salí, Él seguía ahí con su gran sonrisa. Dijo que me había esperado para invitarme una taza de chocolate y un paseo breve en su camioneta, no tardaríamos más de dos días. Yo me reí de su ocurrencia y dije que sí ¡Fueron los mejores dos días de mi vida! Conocí la ciudad desde otros lugares y tiempos, comimos todo lo imaginable, me emborraché, me sentía viva, feliz. Y sí, en sus brazos no sentí frío sino una calidez que nunca había experimentado. Yo, acostada a su lado, Él acariciando mi cuerpo y mi cara, ambos viendo el amanecer desde un cuarto de hotel en una ciudad helando y, el suéter de lana, mudo, testigo de mi liberación de hastío, de mi encuentro conmigo.

Nos despedimos justamente dos días después con una taza de chocolate, un beso y un silencio de nostalgia. Me dejó cerca de una estación de metro, no recuerdo cuál; solo llegué a casa de mi hermana y ahí estaba Octavio, preocupado, pálido por no saber de mí. Mi hermana me abrazó y creo que sintió cómo el corazón latía, tranquila ya, ella sólo me besó. Inventé una historia creíble para Octavio, todo lo que él quería escuchar, jamás volvimos hablar de eso, ni yo hasta hoy… que visto un suéter de lana y tomo una taza de chocolate.

Dedicado a todas las mujeres de mi viaje, para viajar más, para encontrarse.

Gabriela Niño. De Zihuatanejo, en una lucha por encontrar mi sitio, en un camino sin fin, soy madre, hermana, hija, amiga, a veces amable, a veces odiosa, a veces ausente. Soy mis ojos con lluvia infinita, que riega mi cuerpo de tierra para que crezca un bosque.

» Camino todo el tiempo junto al acantilado
con el deseo cardinal de nunca dejar a mi cuerpo profundamente solo
Quiero dar ese paso y caer
que la caída sea tan natural como mi marcha

Dijo Joseph Goebbels a su amigo Adolfo Hitler

una noche en que tomaban juntos y hablaban de amor.

Le dijo también que una mentira dicha mil veces se convierte en una gran verdad.
Así me lo contó mi padre «

– Clyo Mendoza, Piedad Filial

Tres viajeras mexicanas

La editora

¿Quieres viajar pero no te atreves? échale un ojo a las viajeras que han hecho de la visita a lugares increíbles en México y fuera de él, una experiencia de trabajo, de vida y de contacto con otras mujeres. Sí podemos viajar solas, si tomamos medidas de autocuidado y prevención, mejor aún si tenemos una red que nos oriente o reciba en los lugares destino. Y de paso, aprovechando La Espacia: Cuestionamos al turismo whitexican, el turismo irrespetuoso de los templos, de las tradiciones de lugares que son culturalmente distintos a los suyos. Reprobamos el regateo de las obras que son elaboradas por artistas y artesanos locales, la contaminación de espacios públicos, playas, cuevas y áreas naturales protegidas. Sugerimos que haya un turismo responsable pues; y a las viajeras: viajemos juntas ¿a dónde vamos?

Carolina Felix, Luna viajera. Es sinaloense y ha recorrido varias partes del país en su moto AT110, cuando era más joven quería mochilear y conocer cada rincón de México, así que después de trabajar mucho y ahorrar para conseguir un vehículo, el domingo 22 de mayo de 2022 decidió ponerse el casco e iniciar su ruta: Nayarit, Guadalajara, Puebla, Tlaxcala, Veracruz, Oaxaca, Mérida, Campeche, Quintana Roo, Guerrero, entre otros estados. “Hay mucha gente monitoreándome, incluyendo mi familia, mis amigos y gente que no conozco, pero que está en todo este círculo de motociclismo y que siempre apoya como puede, dando alojamiento, sugiriendo rutas o así.” Lo difícil en el viaje es lidiar con el miedo colectivo a la violencia que hay “No puedo esperar a que se acabe la delincuencia para salir a conocer, a vivir, a disfrutar, así que si no es ahora o cuándo.” Si bien no ha tenido incidentes con el crimen organizado o en los lugares que visita, tiene una mirada crítica ante otras violencias, como la que a veces recibe en redes sociales por tener un aspecto distinto al de otras mujeres viajeras, por fortuna es una joven valiente, inteligente y con mucha autoconfianza https://youtube.com/channel/UC4XendOfq1nKp9Gsc5MM46w

Foto. Archivo de la viajera, 2023

Gloria Villanueva. Mercadóloga, viajera y generadora de contenido en Alistandoequipaje, proyecto que dirige y Souvenir, en el que colabora. Promueve el consumo de espacios nacionales, locales pequeños y de artesanías “¡no regatees!, las manos y creatividad de artistas mexicanxs tiene que ser igualmente valorada que la que tiene logo en una boutique” Tiene por destino favorito Oaxaca. Se comunica con sus seguidoras y anima a las mujeres a viajar solas sin miedo a través de un blog y canales de YouTube, Instagram y TikTok. Recomienda estudiar los puntos seguros y de riesgo antes de comenzar la aventura, estar en comunicación con seres queridos y tomar medidas preventivas como compartirles el itinerario de viaje. https://www.alistandoequipaje.com/

Foto. Zulema G Reyes, Queretaro 2023

Karla Teresa Venegas. Teté es experta en viajes, dejó su trabajo en una empresa productora, un sueldo fijo y comenzó su sueño de conocer el mundo a través de un programa au pair en Estados Unidos o sea, fue niñera en New Jersey. Durante dos años trabajó con una familia cuidando a una niña de siete, en paralelo visitaba Nueva York para hacer sus primeros videos. “Todos los fines de semana iba a la ciudad y grababa lugares para comer, el puente de Brooklyn o un itinerario de Navidad”. Hace seis años fundó Pasaportete un blog de recomendaciones útiles para las viajeras, por ejemplo, usar el sitio web Seat Guru, pues muestra el mapa de asientos y las características de las aerolíneas; si vas a viajar en avión “Al comprar tus boletos que sea siempre con un VPN o una ventana en incógnito porque si estás buscando vuelos y todavía no te decides aumentan de precio”; lleva poca ropa como equipaje y compáctala, verifica restricciones de los países que visitas.  https://www.pasaportete.com/

Foto. Sofía Alvarado, Canadá 2023

DE AMORES ROMÁNTICOS Y NO ROMÁNTICOS TAMBIÉN

Descubrimientos

Alexia  

Era una tarde soleada y dos chicas estaban en una caseta esperando la combi, una sentada viendo su teléfono y la otra se recargada en su hombro mientras que, con sus dedos, jugaba con un llavero de Rosita Fresita enganchado del cierre de su mochila. Bostezó y se puso a ver desde el celular de su amiga  la serie que  tenía inerte como foto – espera ¿por qué lo mato? ¿qué no era el bueno? –  Naomi apagó su celular y puso su mochila en sus piernas para guardarlo – hey, me estaba gustando – dijo Nadia, con un tono de indignación, pero con una sonrisa en su rostro – La combi ya tardó mucho, voy a caminar a mi casa,  sirve que me gasto lo del pasaje en un jugo – dijo, mientras se levantaba y cargaba su mochila – te acompaño – Nadia se levantó también y colgó su mochila en un solo hombro – pero mi casa está muy lejos… – respondió Nadia – Mejor – y Naomi no se opuso, sólo tomo su mano, mientras comenzaban a caminar.

Pasaron veinte minutos y Naomi no había desecho la unión con la mano de su compañera. Nadia cada cierto tiempo recibía un ligero jalón, que a paso lento la estaba dejando atrás, dejaba de concentrarse en caminar viendo con atención, tratando de memorizar el camino, grabando en su mente el color de las casas  y los nombres de los puestos. Naomi se detuvo de repente frente a una tienda y sacó quince pesos de su mochila, compró un jugo de naranja y le ofreció, Nadia sonrió agradecida y volvió a memorizar el lugar. Quería volver allí, con ella, a su espacio, a su casa que quería que empezara a ser la suya, quería volver y volverse de ella, su hogar.

Ilustración. Pin on pines 2020 pinterest.com

Después de dejar a Naomi en una casa con barandales oxidados y un patio lleno de plantas, Nadia no supo qué hacer, había disfrutado como nunca la caminata y las dos manos entrelazadas, la ternura de su piel. No quería irse, pero tenían examen de química y un trabajo muy largo del taller de redacción. Ni modo. Sólo no quería perderse el recuerdo, los descubrimientos: sentir la calidez de Naomi otra vez, mirar sus ojos negros y sonrisa otra vez, oler su pelo a shampú de fresa como todo lo que le gustaba de esa fruta, otra vez. Ay no… será que…

Alexia Ramírez Hernández. NacÍ en Zihuatanejo Guerrero, me gusta conocer y hablar de cualquier tema sin importar que tan ambiguo sea. Amo dibujar y escribir, siempre he necesitado plasmar lo que siento para no olvidar, hacerlo arte para que el recuerdo sea algo agradable.

Machito

Al Patricio

Yo sonrío todo el tiempo

como si se tratara de un chiste que sólo yo puedo entender

por mi sonrisa pareciera que me divierten esas noches amargas

pero es el surrealismo de la idea lo que me parece divertido.

No padezco de ninguna enfermedad mental

simplemente no puedo evitar reír de lo equivocados que están estos tipos.

Las crías mías son preciosas,

sus ojos me transmiten esperanza y fe probablemente ciega,

es como ese poste que irradia de luz en el camino

uno que recorro para llegar a mi hogar.

La vida me pinta poesías en la cara

y mis ojos hinchados apenas alcanzan a reconocerlas,

jajaja casi puedo sentir su decepción en el futuro,

al darse cuenta del hombre que escogí,

para que fuera su padre.

Ilustración. 1.bp.blogspot.com pinterest.com

Este cateto perdido en un mundo que le fue heredado.

Generaciones y generaciones de la misma situación. 

Era imposible para él lograr escapar de ese mundo.

O tal vez esa sea la idea que me gusta pensar,

para intentar defender la estupidez

de mi joven e incrédula Yo, al escogerlo a él. 

Llegar a casa con el cuerpo repleto de sustancias.

Y Yo destrozada por los golpes de noches anteriores.

Y que días, en los días posteriores,

se vanagloriaba con sus conocidos,

por la forma en que lo hacía, mientras Yo alimentaba a sus crías. 

Pensar eso pinta otra sonrisa casi perturbadora en mi rostro,

toda mi atención y tiempo es dedicado

a las personas a quienes tienen que ser dedicados.

Me da pena pensar lo que pude llegar a ser en mi vida profesional,

pero vuelvo a ver a los ojos a mi niña

y sé que debo borrar eso de mi mente,

porque es algo imposible que suceda.

Y a esta altura del partido,

ya no puedo imaginar mi vida,

sin esa sensación de amor que me brinda indagar en esos iris. 

Foto. Paula Zucc, 8 de Marzo

Me da mucha curiosidad,

¿de dónde habrá nacido ese estado mental?

¿de dónde habrá salido este hombre mexicano?

Si es totalmente falso.

No llorar.

Guardar toda la rabia acumulada para al final del día,

descargar toda esa rabia en el cuerpo ya desgastado de “su mujer”

mientras ella hizo casi magia,

para que las hijas pudieran sobrevivir otro día más.

Y no solo sobrevivir,

hacer de su mundo algo lindo,

totalmente alejado del mundo real.

Jajaja al final fue otro exactamente igual que los anteriores,

cerrar la boca y trabajar para proveer,

eso, sin derramar una sola lágrima,

para no contagiar a las hijas de esta realidad asquerosa.

Hacer cómo que todo está bien,

mientras poco a poco pierdo la esperanza,

Jajaja qué ironía, nosotras siempre fuimos los verdaderos machitos. 

Mi nombre es Patricio Isaías, me gustaría ser conocido por la gente que lea esto cómo “Al Patricio “ nickname que no me voy a molestar en explicar, quien sabe de cine entenderá, es todo, ni más ni menos.

Carta a la niña que fui, por lo que vendrá

Alejandra Guzmán

Alejandra sí, esa soy yo, siempre independiente y creativa. Qué bueno que eres una niña que le gusta ayudar, que no le da miedo casi nada, que ama sin pedir algo a cambio, soñadora y creativa. Te felicito sigue así; pero, no seas dependiente del amor de los que te rodean. A veces quien más te muestra amor es quien pronto te traiciona, así que sólo ama disfrutando cada momento, pero cuídate. No vendrán tan buenos tiempos, ni tan buenos días.

Te aconsejo: sal de tu sitio, de tu casa, de esa zona de confort que por el momento te hace sentir paz, viaja mucho y toma el Sol de otros estados. Mira la Luna desde otro punto cardinal. Te pido: estudia más, no te conformes porque vendrán épocas difíciles y necesitaras de más economía, conocimiento y más de ti y de tu fuerza e inteligencia para afrontarlas.

Ama con fervor a tu Madre, no importa lo que pase décadas después. Ten conversaciones irreverentes, divertidas, suma anécdotas, pregunta por todos los temas para que acumules más recuerdos, comparte más tardes de café, más abrazos, disfruta más de aquellas ocasiones en las que Ella te acariciaba la cabeza y te hacía sentir como su niña pequeñita aun con una edad mayor, eso es lo que en realidad quedara después de La gran batalla de sentimientos, enfermedades y despedidas.

Foto. Marcela Taboada, Halo de Luz 2022

Sé más fuerte y práctica en tus decisiones, esas a las que les das mil vueltas. Ale duerme y duerme mucho, pues vendrás decenas de noches en vela. Lee más y disfruta tus lecturas, sigue imaginando que eres parte de esos libros que te encantan, pues vendrán días en los que no podrás abrir uno, días en los que ni siquiera podrás salir o mirarte al espejo. Sigue siendo niña, resiste, no crezcas tan rápido a pesar de los deberes que te encaminan a ser una ama de casa; porque esa no eres tú. Acumula sólo recuerdos lindos, el conocimiento y el aprendizaje te serán de mucha ayuda.

Hay cosas que tendrás que hacer, que provocaran que te olvides de todo, hasta de ti, situaciones que te cansaran tanto que solo pensaras en salir corriendo, gritar y llorar desenfrenadamente. Te pido: ten paciencia y fortaleza, sigue siendo tú, no pierdas tu esencia por favor, sigue soñando. Al final eso es lo que te hará reiniciar cada día y ten la esperanza en que todo lo que resulte doloroso, también tendrá un fin. Te lo prometo.

Alejandra Guzmán Aranda. Estudiante de Nutrición Aplicada en UnADM (Universidad Abierta y a Distancia de México) Trabajo en la creación de manualidades y artesanías. Lugar de nacimiento: CDMX Hobbies: aprender, conocer lugares física o virtualmente, leer, escuchar música y crear.

Foto. Ismen Yadira Sánchez, Barra de Potosí 2023

La más bonita

Bertha Zamora

Se cansó de ser amable y educada,

de sentarse con las piernas cruzadas,

de sonreír, cuando lo único que quiere es gritar.

De ser perfecta, impecable, abnegada.

De los “debes ser”

Hoy alza la voz ¡grita!

Se empodera

Seguirá siendo hermosa, bella.

Aunque un millón de veces le han dicho

“Calladita te ves más bonita”

Hoy alza la voz ¡grita!

Bertha Zamora. Escribo desde que aprendí a hacerlo. A mis padres les pedía muñecas y libretas sí, ¡para escribir! Soy periodista, fotógrafa y escritora. Nací en Iguala, Guerrero. Mi formación profesional fue en CDMX. Me encanta ver los atardeceres.

Foto. Archivo 2018- 2019

Cuatro artistas no hegemónicas

Sandra Narváez, Beatriz Cadena, Rodolfo Herrera

Nadia López García (1992) Poeta bilingüe (tu´un savi-mixteco), promotora cultural y tallerista originaria de Santa María Yucuhiti Oaxaca, estudió Pedagogía en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, tiene estudios de Maestría en Gestión de la Inmigración de la Universidad Pompeu Fabra, Barcelona. Becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas (2015-2017). Autora de los poemarios Ñu´ú Vixo /Tierra mojada (2018) Tikuxi Kaa/El Tren (2019), Isu ichi/ El camino del venado (2020) y Las formas de la lluvia/ বৃষ্টিধারারনানা রূপ (2021). Su obra ha sido traducida al árabe, inglés, francés, bengalí, hindi y catalán. Actualmente coordina el ciclo de «Poetas en lenguas originarias” en la Universidad del Pacífico con apoyo del Department of Modern Languages and Literatures, desde el 2019 forma parte de la planilla de profesores del programa de Formación Literaria del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).

    Feria del Libro de la Universidad de Baja California, Nadia López García 2023

Clemen Villamizar. Egresada de la licenciatura en Cine Digital y Postproducción en SAE Institute México. Pasante de la licenciatura en Filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ha participado en múltiples cortometrajes en el área de producción y dirección, filmados en CDMX y Acapulco. En 2018 fue acreedora al Programa de Estímulo para la Creación y Desarrollo Artístico Guerrero, PECDA. Miembro de La Red Nacional de Cinematografías Estatales, RENACE y La Red Nacional de Juventudes Afrodescendientes es una de las fundadoras y Secretaria General de La Red Cinematográfica Guerrerense, CINEGRO. Acreedora a la Beca Jóvenes Creadores- FONCA 2020-2021. El Quizá (2018) un documental acerca de la fundación del pueblo de su abuela materna llamado El Quizá, ubicado en Costa Chica, Guerrero, Tres generaciones, la misma sangre, documental que busca rescatar la memoria de luchadores sociales de Atoyac (en elaboración). https://www.youtube.com/watch?v=AdUnMYj4dgM

Foto. María Sojob, Sin embargo 2022

María Sojob. María Dolores Arias Martínez. Cineasta bilingüe (tsotsil) Nació en 1983 en Chenalhó, Chiapas. Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma del mismo estado y la Maestría en Cine Documental en la Universidad de Chile. Fue becaria del programa Jóvenes Creadores del FONCA y se ha desempeñado como formadora en talleres de cine documental con universitarios y colectivos. En 2014, dirige Bankilal / El hermano mayor, en 2015 es galardonada por este filme en el Berlinale NATIVe y Edinburgh International Film Festival y en 2016 en el Festival de Cine y Video Indígena de Morelia. En 2019 obtuvo el Premio La Musa, al Mejor Documental realizado por una mujer en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM). Tote / Abuelo (2020), fue parte de la selección de Ambulante en línea y fue galardonada como el mejor documental mexicano hecho por mujeres, otorgado por la Asociación de Mujeres en el Cine y la Televisión (USA). También fue parte de la Muestra de Cineastas Indígenas Mexicanas en el mismo año.​ https://www.youtube.com/watch?v=HCfg3tJ6FPE

Foto. Flor Molina, PintoresMexicanos 2023

Flor Molina (1964) nació en San Nicolás, Cuajinicuilapa, Guerrero, migró a Cuernavaca Morelos para desarrollar su talento y, en 2009 organizó una exposición individual en el Centro Cultural Jardín Borda del Instituto de Cultura del mismo estado, por su propuesta en barro en 2010 ganó la beca de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico. Obtuvo Mención Honorífica en la III Bienal de Escultura en Pequeño Formato. En 2012 con la beca de CONACULTA y la Secretaría de Cultura de Morelos realiza el proyecto “Judas Mexicanos” creando 4 piezas monumentales.

Entre 2014 y 2018 impartió talleres de escultura en barro en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y en el Museo de Arte Indígena Contemporáneo.  En 2017, el Gobierno de Guerrero le otorga la presea #OrgulloGuerrero; en  2021 formó parte de la Comisión de Selección en Artes Visuales en el PECDA Zacatecas. En 2022 funda junto a otras compañeras la Red Latinoamericana de Mujeres Afrodescendientes, de la cual es representante. https://www.flormolina.com

BÚSQUEDAS

El arte de defender los territorios tierra y los territorios cuerpo

Zulema G Reyes

“La colonización trae consigo una forma de patriarcado forjado en las sociedades europeas a través de la ejecución de una extrema violencia contra las mujeres, los campesinos y la Naturaleza misma. El patriarca colonial en la encarnación de Lo humano = hombre, se construye a sí mismo en el despojo y la degradación de los despojados.” (Cumes 2019: 302)

No me había sentido tan vinculada a las prácticas campesinas y territoriales como cuando fui niña, en los tiempos de siembra, pizca de elotes y maíz, de calabaza y chilacayote. En las tardes de desgrane con mi bisabuela Lala, mis tías, primos, hermano y mi abuela viuda, quien había luchado a rebozo y machete, por conservar los ejidos que mi abuelo le había heredado a mi papá a sus tres añitos; ellas hablaban de lo que ocurría en el pueblo, quién había muerto, qué cargo había obtenido alguien para la mayordomía, quiénes se iban a casar.

Las mujeres no participaban en las asambleas ejidales, ni en las decisiones políticas, no como lo hacían los hombres, mi papá y mis tíos pues, ellas no iban a la milpa con nosotros. Ellas como mi mamá, preparaban la comida y la iban a dejar cuando ya todos habíamos terminado, mi papá y los peones se iban muy temprano, mis primos y yo los alcanzábamos después, cuando uno de los más grandes pasaba en la camioneta por nosotros. Todo ha cambiado, entre otras cosas, papá ya no produce maíz en sus tierras, las renta para producir alimento para ganado. Ya casi nadie se dedica al campo en el pueblo, llegaron las unidades habitacionales, las industrias, la corrupción de los ayuntamientos y con ello la venta de terrenos, el despojo de los pequeños propietarios y el desmembramiento de los ejidos; sin embargo, algo se modificó también en otros aspectos, las mujeres empezaron a participar más en las asambleas ejidales, a ocupar cargos en la organización y hasta hubo presidenta municipal, aunque eso no cambió mucho la situación de desigualdad y precariedad de las mujeres campesinas, en el pueblo, quien se dedica al campo pareciera que es ciudadano o ciudadana de segunda.

Foto. Zulema G Reyes, Ejidos Melchor Ocampo 2023

Esto no siempre fue así, dice Aura Cumes (2016), hubo un tiempo en el que los pueblos originarios, obviamente dedicados a la agricultura, no tenían esta división tan dicotómica sexo/género de las actividades campesinas, domésticas y colectivas en general. Todxs apoyaban en distintas labores, lo que fuera necesario para cubrir necesidades de alimentación, vivienda y acceso al agua. Así, la división “sexual” del trabajo iba en otro orden, uno de carácter reproductivo (las embarazadas o con hijxs muy pequeños trabajaban menos) por edad (lxs jóvenes colaboraban más), de cuidado de la salud (no trabajaba quien estaba enfermx, lastimadx o era ya muy ancianitx) y de reproducción de prácticas relacionadas con tiempos específicos en un ecosistema específico también (la Naturaleza o el Territorio Tierra no era un recurso a explotar sino un espacio de coexistencia, del que también se formaba parte).

Lorena Cabnal (2019) otra intelectual maya, sostiene que la relación de las mujeres de pueblos originarios con el territorio tierra no es extractiva sino retributiva, orgánica y por eso se defiende. “Hacemos una defensa cotidiana y paralela impresionante en dos dimensiones inseparables, la defensa de nuestro territorio cuerpo y la defensa de nuestro territorio tierra. Dos dimensiones entretejidas en la Red de la Vida, porque reconocemos que tanto el cuerpo como la tierra son espacios de energía vital que deben funcionar en reciprocidad” (Cabnal, 2019: 121) Esto quiere decir, tanto comuneras como comuneros eran guardianes del territorio, tan guardianxs de la milpa y los manantiales como de las mujeres y lxs niñxs que garantizaban la coexistencia de la comunidad; pero hubo un fenómeno colonial tan poderoso que restó importancia a la vida de las mujeres y a la vida de los territorios tierras: El despojo de los cuerpos de las mujeres violándolas y sometiéndolas a la religión, lengua, y servidumbre española; el despojo de los territorios tierra comunales para convertirlos en propiedad privada y en recursos de explotación forestal, mineral, agrícola, ganadera y de los propios pueblos, todo esto al servicio de la monarquía española.

Como resultado de ese hecho histórico e imposición cultural, surgieron ideas y prácticas que las reproducían, por ejemplo, el concepto género, mujer, naturaleza, sociedad, e incluso hombre, no existían. María Lugones (2014) filósofa argentina, descubre que el ser Mujer fue una imposición ideológica y pragmática colonial, derivada del lugar que “hembras” occidentales tenían ya del otro lado del Atlántico; de tal manera que “la pureza y la pasividad sexual características cruciales de las hembras burguesas blancas, quienes son reproductoras de la clase, la posición racial y colonial de los hombres blancos burgueses, la impusieron a las mujeres prehispánicas.” (Lugones, 2014:61-62) Y, como las mujeres blancas son excluidas de la esfera de la autoridad colectiva, de la producción del conocimiento, y de casi toda posibilidad de control sobre los medios de producción, luego entonces a las mujeres de los pueblos originarios les fueron negados todos los derechos comunales y como agentes miembros de un colectivo que ya tenían, durante y después de la colonización.

Es decir, el orden colonial que tantxs ven como un romántico mestizaje, en realidad vino a imponer un orden de sumisión, violencia y despojo a las mujeres de pueblos originarios, que hasta la fecha se observa en el orden patriarcal contemporáneo tanto en la organización agraria, como en la organización social y política de las mujeres campesinas e incluso urbanas; no sólo de sus cuerpos, sino de sus territorios – tierra, de sus derechos.

Foto. ContraCorrienteHonduras, 2020

¿Y qué hacemos frente a todos estos despojos y violencias históricas de las que también han sido cómplices algunos usos y costumbres, o bien políticas estatales desde el orden patriarcal? se preguntaron mujeres de pueblos originarios y campesinas del sur de México.

Organizarnos, Defender la vida, Resistir.

Así, en los albores de los noventa, las mujeres de distintas localidades y lenguas en el estado de Chiapas dieron a conocer la Ley Revolucionaria de Mujeres que establecía libertades y derechos económicos, laborales, sociales, reproductivos y políticos, que no sólo se dirigía al Estado, a los patrones o caciques, sino a los compañeros de los pueblos. “Para exigir su derecho a trabajar, recibir un salario justo, educación, salud y alimentación, elegir pareja no ser obligadas a casarse, decidir el número de hijos, no ser golpeadas, maltratadas ni violadas por esposos, vecinos, familiares o extraños, participar en los asuntos de la comunidad y ocupar cargos de representación y autoridad” (EZLN, 1993 en Espinosa Damián et.al. 2003)

Esta iniciativa se corrió como pólvora por otras regiones del país, llegando hasta Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Morelos, Sonora, Veracruz, San Luis Potosí, Estado de México; así se fueron constituyendo organizaciones agrarias y de los pueblos originarios, como la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas (CONAMI) en 1997, siete años más tarde la Coordinadora Guerrerense de Mujeres Indígenas (2004), de ella Martha Sánchez Néstor, líder y educadora comunitaria, hablante del amuzgo sostuvo por varios años una lucha de reconocimiento por la autonomía “Ser autónoma no significa no ser parte del país y separarse, lo importante es luchar por la autonomía en todos los ámbitos: comunal, municipal, regional, estatal, nacional y personal, para nosotras como mujeres” (Sánchez Néstor, 2003:14).

Foto. La tinta, Lorena Cabnal 2022

Resistamos pues, hoy las mujeres de pueblos originarios y campesinas de distintos lugares del país y del mundo están reclamando por esa autonomía, por ser tomadas en cuenta en las decisiones sobre sus territorios tierra, sobre el destino que les espera a sus familias y generaciones venideras. Porque ¿quiénes son las primeras en darse cuenta que el agua no cae o está contaminada y enferma? ¿quiénes son las que, bajo el esquema de cuidados, se percatan que un agroquímico está causando daño a los miembros de su familia? ¿quiénes se han organizado para defender su territorio tierra, aún en contra de la opinión o indiferencia de los ejidatarios hombres o del marido, quienes sucumben al precio injusto de su territorio y lo venden sin más?

Hoy el despojo de territorios tierra por parte de las autoridades corruptas o de empresarios de trasnacionales, es un tema de todos los días, no sólo en mi localidad, sino en varias regiones del país, tal vez del mundo. Lxs campesinxs no son reconocidxs ni por los ayuntamientos, ni por las autoridades estatales o federales como sujetxs de derecho, si son de pueblos originarios menos, si son mujeres peor aún ¿Qué retos nos pone entonces esta industrialización e idea de desarrollo urbano a las mujeres del campo? ¿Qué hay detrás de las imposiciones territoriales de los ayuntamientos sobre el uso de suelo y el acceso a derechos básicos en nuestra comunidad: agua de calidad, servicios de salud, manejo de residuos, seguridad y libre tránsito para nosotras y nuestras familias? ¿Cómo podemos organizar una resistencia para defender nuestros territorios tierra cuerpo y territorios tierra ejidal? ¿Tú qué piensas? ¿Cambiaremos las lógicas neo-coloniales de producción campesina? ¿Defenderemos los derechos constitucionales que tenemos pero que las autoridades y empresarios no se dignan a respetar?

“No es suficiente indagar en el pasado de un pueblo con el fin de encontrar elementos coherentes para contrarrestar las agresiones del colonialismo que se empecina en negar nuestra existencia digna. Un proceso de liberación no es folclor, ni una alabanza al pueblo, ni un populismo abstracto, que cree que puede descubrir la verdadera naturaleza de un pueblo. Un proceso de liberación pasa por un conjunto de esfuerzos hechos por ese mismo pueblo en la esfera del pensamiento y la acción con el fin de describir, justificar y elogiar la acción misma a través de la cual ese pueblo se ha creado y mantenido vivo o bien ha sido también responsable de su paulatina desaparición.” (Cumes 2019: 308, las cursivas son mías)

Referencias

Cabnal, L. (2019) “El relato de mis violencias desde mi territorio cuerpo tierra” en En tiempos de muerte: cuerpos, rebeldías, resistencias, Leyva, X. e Icaza R. (coord.), Buenos Aires, San Cristóbal de las Casas: CLACSO, Cooperativa Editorial Retos

Cumes, A. (2019) “Colonialismo patriarcal y patriarcado colonial: violencias y despojos en las sociedades que nos dan forma” en En tiempos de muerte: cuerpos, rebeldías, resistencias, Leyva, X. e Icaza R. (coord.) Buenos Aires, San Cristóbal de las Casas: CLACSO. Cooperativa Editorial Retos.

Espinosa, G., Dircio, L. y Sánchez, M. (2010) La Coordinadora Guerrerense de Mujeres Indígenas, Construyendo equidad y ciudadanía, Ciudad de México: CGMI, UNIFEM, UAM-X, GIMTRAP, MC

Lugones, M. (2014) “Colonialidad y género” en Tejiendo de otro modo: Feminismo, epistemología y apuestas descoloniales en Abya Yala / Editoras:  Espinosa, Y., Gómez, D., Ochoa, K., Popayán: Editorial Universidad del Cauca.

Zulema G. Reyes. Escritora, investigadora independiente, editora (de esta Revi), profesora universitaria, tallerista y coordinadora de de Casa Común, miembra de Sembradoras MelchorOcampo, colaboradora de Itineralia y del Centro Holístico Despertar, disfruta leer, bailar, nadar, cambiar, compartir con sus hermanas elegidas y acompañar el crecimiento del árbol sagrado.

Foto. Ynir 2020

Leviatán

Ynir

De la maldad de la gente quedarán solo cenizas,

nada puede destruir la fuerza de la Naturaleza

porque sin ella somos Nada, existimos gracias a ella,

ni la maldad puede renegar de su propia existencia.

Porque está dicho:

Ayer fuimos una célula

y mañana seremos cenizas en materia,

pero, en espíritu,

trascenderemos por siglos,

por generaciones.

Hoy puedo vivir en armonía

con la naturaleza de mi ser,

gracias a lo divino

reconoceré quien soy hoy

y quien seré infinitamente.

.YNIR.  Originaria de Ixmiquilpan, Hidalgo. Me interesan sobre todo las áreas de la fotografía, la pintura y la poesía, por la plasticidad que poseen estos lenguajes para externar, analizar o emitir un criterio sobre emociones o pensamientos.

EXPERIENCIAS ZANKAS

Carta de amor desde el tercer mundo

Chepi Patricio

La periferia es con la que más me identifico

con las calles mal hechas

con baches

basura por todas partes

cierro mis ojos y me gustaría imaginar que todo está rodeado de hermosas flores

como veo en las películas

sobre esos lugares, muy lejanos

donde vive la gente feliz

Pero aquí solo hay basura

hace mucho que no nos afecta verle en el suelo

escribo con la tristeza que me sobra,

aquí tengo mucho porque llorar

Foto. Alejandra Sandoval, El Chololo Zihuatanejo 2024

aquí solo hay penas

pero hace mucho que no puedo llorar

porque no tengo tiempo

tengo que hablarle bonito al werito

si quiero que me deje propina

tengo que lavar trastes que el patriarcado no quiere lavar

porque pa´eso estoy yo

pa’ eso estoy aquí

para nacer mujer

y morir esclava

soñando con el sueño de vivir viajando

¡pero sí se puede

debes chingarle más mi niña

esto no es nada!

Foto. Alejandra Sandoval, El Chololo II 2024

Quisiera amar el lugar donde vivo

quisiera poder decir que es un lugar hermoso

pero todos los días veo a la gente que nació aquí

matarlo sin piedad

cuando trabajas y trabajas

sin tregua

y no te alcanza para escapar de aquí

para comprar una casita y vivir sin trabajar nunca más

¿cómo se vive sin la necesidad de querer huir?

Chepi Patricio. Estudiante de Ciencias Ambientales ENES-Morelia UNAM, poeta, creativa, fan de las especies marinas, sobre todo de las tortugas y los peces con quienes ha hecho amistad, viajera, migrante, ha tenido varios empleos pero sólo un trabajo, cuidar a la madre tierra.

Foto. Sofía Alvarado, Canadá 2023